Academia de salsa en Malaga

Clases de salsa en Malaga para aprender a bailar.
Escuela de salsa en Malaga

Yo una vez tuve un tito ostra al que no le hacía ni pizca de gracia que yo fuera a bailar a la academia de salsa y bachata de El Cónsul, en Málaga.

Por entonces yo era abogada y trabajaba en un despacho que si bien no tenía muchas ganas de heredar, durante un tiempo pensé que lo mismo lo heredaba.

Eran otros tiempos, lejos aún de damas atlánticas y tritones de la zona abisal.

El caso es que la ostra conocía al profesor de salsa y lo consideraba un impresentable, y no le gustaba que fuera a bailar allí.
Normalmente yo terminaba de trabajar a las siete y media u ocho de la tarde y sólo iba a clases de salsa un día a la semana.

Pues la ostra siempre se las apañaba para poner reuniones justo ese día a partir de las ocho.

Mis clases empezaban a las nueve y lo normal es que dieran las nueve y media y siguiéramos reunidos debatiendo temas estúpidos o dándole vueltas a las mismas cosas sin sentido, para no alcanzar ninguna conclusión útil.

Un par de veces entré al trapo y me quedé allí la mar de enfadada, perdiéndome mi clase de salsa.

Pero a la tercera me revelé y abandoné la reunión. Les expliqué a mis compañeros y a la ostra que llevaba en la oficina desde las nueve de la mañana y mi clase de salsa empezaba a las nueve de la noche y no me la pensaba perder otra vez.

Así que me fui, mientras la ostra y mis compañeros me miraban con sorpresa y desaprobación.

Ya no trabajo en ese despacho y prácticamente ni soy abogada. Ahora la única cosa que aspiro a heredar es una colección de camisetas negras con mensajes frikis en la parte delantera…